Hoy es año nuevo.
Me encuentro meditando
en el balcón de mi nuevo hogar.
Como observo la naturaleza,
toda la inmensa belleza
que alcanzan a observar mis ojos
nublados por el llanto.
Como quisiera no llorar y poder
olvidar todas las amarguras pasadas.
Pero hoy es año nuevo y vienen
a mi memoria todos los gratos recuerdos
de aquellos años felices.
Oh Dios mio! Dame el valor y la entereza
para poder mirar con optimismo
este nuevo año y así poder mirar
con amor esta nueva Patria que el destino
me señó.
Debo agradecer a Dios por tener
un nuevo hogar y el pan necesario
para compartir con mis queridas hijas.
Quisiera arrancar esta nostalgia
que destroza mi corazón,
pero no puedo dejar de pensar a mis
seres queridos que no están con nosotros.
Oh Dios mio! Dame el coraje necesario
para velar por mis hijas que tanto me
necesitan y así esperar un nuevo futuro