Oh hermoso mar!
Bella Punta de Tralca
de vaivenes misteriosos,
donde hundía mis ansias
y trataba de mitigar mis angustias,
y pedía a Dios que me diera
todas las fuerzas necesarias
para pensar al futuro.
Cuando observaba tus majestuosas
ondas y en ellas dejaba ir todos mis dolores
Cuando sangraba mi corazón
de angustia al ver mi hogar destrozado.
Y miraba tus aguas que parecían hablarme
y tantas veces se llevaban mis lagrimas
de aquel dolor, que solo Dios con su infinito
amor y misericordia me dio el coraje de
seguir pensando al futuro.
Hoy día, cuando vuelvo a mirar tus aguas
majestuosas, ya se han terminado aquellas
penas de dolor.
Hoy día doy gracias a Dios por toda su
bondad divina que ne ha ayudado a mirar
con tanta felicidad este. nuevo futuro .
Hoy día vuelvo a mirar tus hermosas aguas
con alegría y dando gracias a Dios por tener
la oportunidad de mirar nuevamente esta
bella Punta de Tralca, hermoso mar de un Chile querido.
Chile, Punta de Tralca, 27 de enero del 2000